Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
CULTURA Y SOCIEDAD

Carrasco enseña su lenguaje

Marta Carrasco, Premio Nacional de Danza y ganadora de varios Max, intervino en el ciclo de conferencias del Festival Otras miradas, otras escenas. El título de su charla: "Que me quiten lo bailao"

Actualizada Jueves, 15 de mayo de 2008 - 04:00 h.
  • ION STEGMEIER . PAMPLONA

Danza? ¿teatro? dejémoslo en movimiento. Eso sí, lo que hace Marta Carrasco son movimientos espectaculares, bellos, muy humanos y tiernos. En Barcelona los críticos de teatro y los de danza se pelean por ver quién va a sus espectáculos. "Al público le da igual", ataja ella.

La Premio Nacional de Danza participó ayer en el ciclo de conferencias Viajeros de la escena en la Escuela Navarra de Teatro (ENT), dentro del Festival Teatro Gayarre; Otras miradas, otras escenas. Allí, ante un público que no paró de alabarla y aplaudir, esta catalana inquieta contó que empezó muy tarde para una bailarina, con 18 años. Tenía totalmente en contra a su familia. En el Instituto del Teatro hizo las pruebas y le dijeron: "Contigo dudamos porque tienes aspecto de que has tenido una vida fácil". Carrasco, que había trabajado de camarera, en un súper, en publicidad de chicles, champús y champán, ¿una vida fácil? el caso es que supo en seguida que lo suyo eran los escenarios, en contra de todo el mundo. "Ese grado de inconsciencia es muy importante para crear", asegura.

Conflictos humanos

Pasó por París, Nueva York y empezó a trabajar en compañías de danza contemporánea, pero ella es todo emoción, no se veía del todo en esos movimientos un poco robóticos. Para ella el teatro habla de lo humano, "del conflicto humano", en concreto. Dio igual. La echaron. Aunque le sirvió de mucho.

Con la compañía de Ramón Oller se doctoró, pero luego vino el "divorcio". "Divorciarse de un amigo es lo peor, mucho peor que de un marido o un novio", dijo. Y empezó su camino solitaria, con Aiguardent (1995), que habla de una mujer sola, alcohólica, que a cada instante está a punto de beber. Todo ello sola sin decir una palabra. En un momento dado se vestía de velcro-macho y se lanzaba a una cama vertical de velcro-hembra, donde quedaba pegada. "Yo tenía pelo, ahora está todo en el velcro", bromeó. Estuvo 13 años en cartel. "Este espectáculo creó un nuevo lenguaje, teatro y danza se fusionan de forma increíble", explicó.

Pasó a Blanc d"Ombra, sobre Camille Claudel, la escultora amante de Rodin que estuvo 30 años en un manicomio. "Se engulleron el uno al otro, pero él tenía la boca más grande". Ahí ideó una potente coreografía detrás de un plástico que aspiraba y soplaba, se acercaba y se alejaba, y que luego copió Shakira , según dijo.

Vinieron muchos más, cantos a la imperfección (Mira"m) o más de cabaré, como Ga-gà, con dos premios Max. Y así, Carrasco se desnudó del todo, y contó lo duro que es hacer una obra así y después ir sola a un hotel, o que en julio la dirigirá Carme Portaceli en el Grec de Barcelona. "Estoy tan contenta de que me mande alguien..." Ahora necesita oxigenarse.

Y acabó con una petición: "Alquiladme para venir aquí en primavera. En una semana intensa de trabajo montaremos un espectáculo de 50 minutos". Los alumnos, locos.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra