Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
TOROS/SAN ISIDRO JUAN MIGUEL NÚÑEZ

Diego Urdiales, de sustituto a triunfador

Actualizada Miércoles, 14 de mayo de 2008 - 04:00 h.

N I siquiera estaba en los carteles iniciales. O llegaron a quitarle de los mismos cuando prácticamente tenía cerrada su contratación, según transcendió después. Pero ha tenido finalmente su oportunidad por la vía de la sustitución (por el lesionado Serafín Marín), que ha aprovechado cortando una oreja que vale su peso en oro. Y todavía se dejó otra con la espada en el toro anterior.

Muy bien Diego Urdiales toda la tarde. El hecho de haber sorteado el lote más toreable con diferencia, lejos de ser una ventaja, comprometía mucho más. Había que estar bien a toda costa para arreglar su temporada y su vida. Y al final lo ha conseguido. Las armas que utilizó Urdiales -parece mentira con lo poco que torea-, la claridad de ideas, el oficio y el regusto en la interpretación.

La faena al toro que abrió plaza tuvo altura desde los primeros compases, en el tanteo. Toreo de exquisito relajo y buen compás, muy reposado en las formas. Dos tandas por el lado derecho, perfectamente hilvanadas, fueron presagio de lo que iba a venir después. Efectivamente, a la tercera que encadenó, ya estaba en marcha el run-run de aprobación característico de este plaza en las faenas solemnes.

Y ya la misma intensidad hasta el final, pasando por dos series al natural y otra más de circulares antes de cerrar con detalles por abajo de mucha torería. Lástima que la firma fue un borrón de mucho cuidado.

Urdiales tuvo que esperar al cuarto para hacer efectivo el triunfo que tan claramente había tenido en las manos. Toro grande y cabezón, feísimo de hechuras. Y lo que son las cosas, después de haber pegado tornillazos en el capote, negándose a embestir, terminó yendo en la muleta por abajo y con nobleza. El hombre lo vio enseguida, y al desplazarse la primera vez, surgió de nuevo la excelencia del temple. Con el toro ya definido se embaló la faena. Muletazos por los dos pitones quizás con menos hilván, pero igualmente de una extraordinaria dimensión. Triunfó por fin la disposición y las buenas maneras de Urdiales, que ahora amarró con la espada a la primera en una estocada sin puntilla.

No tuvieron su tarde los otros dos alternantes, entre otras razones porque "no sirvieron" sus respectivos lotes. Tardo, corto y con la cara arriba el primero de Cruz, al que le faltó también técnica y corazón. El quinto hizo cosas buenas en el capote, pero perdió el buen son en la muleta, embistiendo a oleadas. Esta vez sí que se justificó Cruz al aguantar parones hasta acabar haciéndose con la situación.

Al Capeale han vuelto a maltratar los "ultras" del tendido "siete". Mientras trataba de doblegar los cabezazos y "la guasa" de su primero, y al tiempo que se fajaba también con el reservón y nulo sexto que no terminaba de arrancarse cuando ya se había parado, le incordiaron con vocecitas despiadadas. Nada nuevo para él, cuyo único "pecado" es intentar seguir los pasos de la ejemplar trayectoria de su progenitor. Una pena que la plaza de Madrid pierda su carácter por situaciones tan injustas.

El reconocimiento final a Urdiales, menos mal, puso broche de oro a la tarde. Hace falta ahora que tomen nota las empresas.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra