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Los conejos ponen en peligro el estado de las carreteras en Castilla La Mancha

Fomento encargó un informe pero no se ha pronunciado sobre el mismo

Actualizada Domingo, 11 de mayo de 2008 - 12:57 h.
  • AGENCIAS. Madrid

Circular por una autovía es, en ciertos tramos, recorrer un territorio horadado por galerías abiertas por conejos silvestres, que en ella han encontrado el lugar idóneo para establecer sus madrigueras. Y que, para desesperación de los agricultores, se alimentan en los campos aledaños.

El ministerio de Fomento no aclara si hay o no peligro para la seguridad, pero un informe de la Demarcación de Carreteras del Estado en Castilla-La Mancha, firmado por el ingeniero jefe Isidro B. Picazo, asegura que los conejos "están minando los terraplenes de las carreteras y de no poner pronto remedio (...) llegará un momento en que peligrará la estabilidad de los terraplenes y posiblemente sea necesario inyectar en las madrigueras".

En principio son sólo los terraplenes, pero Jorge Navarro, secretario general de ASAJA Albacete, cree que el riesgo es mayor y dice que cuando convirtieron "la variante de Albacete en Autovía, la A-30, fueron unas palas a desmontar los puentes y nada más tocarlo se desmoronó totalmente, de lo hueco que estaba".

Haya o no riesgo para los conductores, los agricultores con parcelas junto a estas vías estiman pérdidas millonarias por la actividad de los animales que, cada noche, se despliegan por los campos cercanos y acaban con los brotes recién nacidos de los cereales o con las yemas tiernas de las vides o de los árboles frutales.

La autovía tiene una franja de seguridad, vallada, que lo convierte en un paraíso al que no pueden acceder depredadores, al contrario que en sus madrigueras en plena naturaleza.

El problema no puede afrontarse con la caza, prohibida a menos de 150 metros de vías de comunicación. Se recurre al "descaste" mediante hurones con bozal, que hacen salir al conejo de su madriguera, y redes, para capturarlos vivos. Luego se trasladarán a cotos de caza o a espacios naturales y, en ocasiones, se les sacrificará allí mismo.

Pero el procedimiento es lento y muy dependiente de la dedicación de los departamentos implicados.

La delegación de Córdoba de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha elaborado estudios minuciosos sobre el problema en su demarcación.

En su "Informe general" de abril reconoce que "el conejo se distribuye principalmente asociado a estructuras lineales artificiales", con una zona de daños "concentrada principalmente en bandas paralelas de una anchura aproximada de 50-100 metros".

Para atajar el problema, desde finales de 2007, han contratado tres equipos de huroneros, uno de los cuales actúa en las autovías.

Pera antes deben pedir permiso a Fomento, el propietario. Lo hicieron por primera vez el 20 de diciembre de 2007 y se les concedió el 3 de enero de 2008. Los trabajos efectivos comenzaron el 14 de enero, 25 días después.

El pasado 15 de febrero pidieron una prórroga de cuatro meses y el 6 de marzo, veinte días después, recibieron el permiso.

Los trámites, pues, son largos y los agricultores se quejan de que pasa tanto tiempo desde que se detecta el problema que los daños llegan hasta el 100% de la cosecha.

José Calzado, de Puente Genil, cree que los huroneros "quitan un poquito de la población de conejo, pero la que queda sigue dañando. Hace falta algún mecanismo que permita indemnizar a los agricultores".

Pero los seguros agrarios no cubren los daños, porque para ello sería necesario una declaración de "plaga", con más de 40 animales por hectárea.

Según Rafael Arenas, Jefe del Servicio de Gestión del Medio Natural, de la Delegación de Medio Ambiente en Córdoba, la densidad media en la época más abundante (junio-julio) llega a 4-6 conejos por hectárea, "densidad normal para la especie".

No obstante, reconoce que la distribución no es homogénea y que, "puntualmente en algunos lugares pueden existir densidades mayores".

De eso no tiene duda Jorge Navarro. En Albacete, dice, "en algunas zonas brincan bastante más de cien en una hectárea".

Conejo con chile picante

Alguno ha recurrido a vallar los campos. Es útil pero no definitivo, pues los conejos -como todos los roedores- regeneran sus dientes según se desgastan, y no se arredran a la hora de acometer la tela metálica hasta agujerearla.

Otros, como Cristóbal Escudero, de Lucena, prueban sistemas de utilidad dudosa, como un preparado de agua con "chile bien picante con el que fumigamos el olivo" y termina: "El lince se extingue y en la Sierra no hay conejos; mientras, aquí nos comen".

El conejo silvestre sirve de presa a predadores en peligro de extinción, como el lince y el águila real. Pero a estos tímidos animales no se les ha ocurrido aún meterse a comer en una autovía. Y el zorro, pese a su fama de astuto, no ha entendido que ese territorio tan apetitoso es un lugar seguro, pese a los coches.

Fomento no admite quejas

Si los seguros no pagan, Fomento tampoco afronta las indemnizaciones porque dice que el problema no es suyo.

De nada sirve lo que digan sus propios informes periciales. Así, en un expediente por una solicitud de indemnización, el ingeniero agrónomo Jose Carlos Almendro, contratado por la Unidad de Carreteras de Albacete, dice que "los conejos se alimentan fundamentalmente de estos cultivos" y que los daños son "achacables a los conejos con madrigueras en los taludes de las autovías".

Da igual, en el mismo expediente Fomento arguye que nada prueba "que los conejos que han provocado los daños sean los que habitan en las márgenes de las carreteras". Jorge Navarro dice con sarcasmo que es un problema sin solución mientras los conejos carezcan de DNI. "Si lo tuvieran, la pareja de la guardia civil podría verificarlo".

Para ASAJA, la solución es que Medio Ambiente admita que hay plaga y autorice el uso de cepos. Y que Fomento "cubra los taludes y los terraplenes de las autovías con una malla metálica que impida excavar madrigueras, o que los encemente. Más que indemnizaciones, queremos soluciones definitivas".

El problema, aunque especialmente denunciado en Castilla-La Mancha y Andalucía, afecta a casi toda España. En Internet se pueden ver denuncias de localidades de Castilla-León, Extremadura, Aragón, Navarra... En realidad, de toda la Península, salvo la Cornisa cantábrica.


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