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GREGORIO MAYAYO PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN HIPOTECARIA ESPAÑOLA

"El acuerdo que alarga el plazo de las hipotecas es bueno para salir del bache"

"Es poco probable que, en una sociedad como la nuestra, haya un ajuste brusco en el precio de la vivienda"

Actualizada Sábado, 3 de mayo de 2008 - 04:00 h.
  • MARÍA ANTONIA ESTÉVEZ . MADRID

Uno de los nueve hombres que el pasado martes firmaron en el Ministerio de Economía y Hacienda el documento que posibilita a las familias alargar el plazo de su hipoteca sin pagar un euro durante los próximos dos años fue el presidente de la Asociación Hipotecaria Española (AHE), Gregorio Mayayo Chueca (Buñuel 1939).

Por parte del Gobierno firmaron el vicepresidente económico, Pedro Solbes y el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, y, además de Mayayo, estamparon también su firma los responsables de otras seis asociaciones de entidades financieras notarios y registradores.

¿Cómo llegó Gregorio Mayayo a presidir la AHE y a sentarse en esta mesa de notables economistas? Mayayo pertenece a esa generación de profesionales que emergió de los años oscuros del franquismo, que se formó en el fragor de toda la tribulación contestataria de los años sesenta, que asomó a la vida profesional en el periodo agónico de la dictadura y que prácticamente tuvo que inventarse una nueva manera afrontar las relaciones laborales un poco sobre la marcha mientras la transición política iba ventilando el panorama.

Los hilos que dibujaron su destino estuvieron siempre ligados a aquella búsqueda ilusionada de diálogo social que cristalizó en aquellos primeros cursos para graduados que se fueron formando en materias como sociología y psicología social en la Facultad de Filosofía de la Complutense. Mayayo como otros compañeros suyos universitarios centró entonces su actividad social en el servicio universitario del trabajo que había organizado el padre Llanos en los barrios marginales madrileños como el del Pozo del Tío Raimundo. Allí se dedicó a la alfabetización de adultos, organización de campamentos para críos de la calle, campos de trabajo junto a curas obreros y una mano de obra prácticamente analfabeta.... Mayayo recuerda cómo a comienzos de los sesenta, el elemento básico de trabajo para introducir entre aquellas gentes de los barrios marginales conceptos de valores y ciudadanía era la carta de derechos humanos...

Su carrera profesional como especialista en sociología industrial le llevó desde la Asociación de Industria Navarra, a la dirección de recursos humanos del BBV y la Banca Hipotecaria.

Las críticas llueven sobre ese acuerdo que permite alargar el plazo de la hipoteca gratuitamente: que quienes decidan ampliar sus hipotecas pagarán al final mucho más y que los bancos solo darán el visto bueno a clientes solventes...

Me temo que en los medios se están mezclando conceptos que enredan la cuestión. Esta es una solución para determinadas operaciones aunque yo creo que las soluciones son mucho mas complejas y de mayor recorrido. Algunos pasos ya se han dado en la ley de reforma del mercado hipotecario del pasado diciembre y algunas más se sucederán en los desarrollos pendientes de dicha ley. Pero de entrada hay que admitir que la situación actual para afrontar los problemas derivados de los vaivenes coyunturales no tiene nada que ver con la que teníamos antes de la promulgación de aquella ley. Ahora no solo se pueden hacer cosas que antes eran impensables sino que se abre un horizonte de nuevas mejoras que permitirán incrementar el importe del préstamo, alargar los plazos de las hipotecas, cambiar las formulas de amortización anticipada, abrir la puerta a nuevos productos que ya funcionan por Europa, etc.

Bien, pero hoy por hoy ¿qué se puede esperar de este acuerdo que firmaron el martes pasado?

Esta alargamiento de plazo que firmamos el otro día no se puede analizar como una medida aislada sino que forma parte de un paquete de ese cambio legislativo del que hablaba. Y para encuadrarlo bien habría que analizar las causas de la actual coyuntura del mercado inmobiliario.

Veamos.

No existe una causa única de la actual coyuntura del mercado inmobiliario. En realidad coexisten tres graves problemas, muy distintos entre sí, que se interaccionan y además se ven reforzados por un estado general de desconfianza, y también por una abusiva instrumentalización política de los sentimientos y expectativas de los ciudadanos en materia de vivienda: hay un problema en el mundo inmobiliario, otro en el mundo hipotecario y otro derivado de la liquidez. Y hay un problema para la gente que tiene que comprar una casa, y otro problema para la gente que la ha comprado estos últimos años a un tipo de interés variable y se ve con problemas para seguir pagando. Cada cosa hay que gestionarla desde su propio problema. Ni se pueden mezclar los problemas ni, mucho menos, las soluciones.

¿Cuál sería pues ese primer problema?

El primer problema está relacionado con la accesibilidad a la vivienda y la reducción objetiva de la demanda solvente provocado casi en exclusiva por la evolución del precio de la vivienda.

Los pisos se han puesto a un precio que no hay quién compre...

Es más complejo que eso. Veamos: el mercado ha funcionado fundamentalmente porque había gente que compraba viviendas de precio muy bajo, y esto generaba una liquidez para que alguien que era propietario de esa vivienda pudiera aspirar a tener una vivienda de más calidad lo que a su vez liberaba dinero para que alguien cambiase a su vez de vivienda y comprase otra. Esta cadena de reposiciones de vivienda de gente que mejoraba sus condiciones económicas ha estado alimentado como no había ocurrido nunca antes por este segmento de población centrada en los niveles más bajos. En la medida en que la carestía ha afectado a este segmento menos potente, la cadena se ha cortado.

Así que usted cree que eran los pequeños propietarios los que animaban el mercado?

Claro. ¿Crees sino que alguien se podía comprar una vivienda de doscientos millones de pesetas cuando nadie tenía doscientos millones de pesetas ni podía conseguir un crédito por ese dinero? Se pudo hacer porque habían vendido un piso de cien millones y había conseguido un crédito de otros cien. Pero para que hubiera conseguido vender su piso, tuvo que haber alguien que viviera en un barrio periférico, que hubiera mejorado sus condiciones económicas y aspirara a tener un piso mas grande y mas cercano, y que a su vez consiguiera encontrar a alguien que le comprara su piso de 60 millones para que, con ese dinero más el préstamo de lo que le faltaba, pudiera comprar el piso de los cien millones. Y así hacia atrás, hasta llegar a alguien que empezaba a estabilizar su vida y que consiguiera un préstamo para acceder a los pisos mas baratos del mercado... Pues bien, esta gente que empezaba por abajo, la que ponía en marcha toda la cadena, la han echado del mercado porque los precios de los pisos, incluso los más baratos, no son ya asequibles para ellos.

Ustedes tiene los datos de esta tragedia.

Son cristalinos: el coste medio anual de acceso a la vivienda pasó durante los nueve primeros años del ciclo de los 5.300? de 1995 a los 6.400? de 2004; mientras que en los últimos cuatro pasó de los citados 6.400? a los 10.142?. Según nuestros análisis, a partir de los 6.000? de coste medio anual, han sido expulsados del mercado de acceso segmentos cada vez más amplios de la demanda real hasta provocar un descenso interanual de las operaciones contratadas superior al 15%.

¿Acaso no era una tragedia anunciada?

Nosotros nos hemos cansado de repetirlo desde el 2005. Pero fíjate bien que en todo este primer problema emerge una cosa bien clara: ha sido el precio de la vivienda el que ha producido el problema no el precio del dinero. Con los tipos actuales, aunque las hipotecas se alargaran hasta un centenar de años, las cuotas a pagar serian siempre superiores a ese nivel medio de 6.000 euros...


Comentarios
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  • La verdad me parece bastante hipocrita esta medida. La notaría y el registro juntos cobraban por este cambio unos 170 euros. Ahora hay unas personas que tienen que hacer su trabajo a cambio de nada... y eso no es justo. Además la medida no dice nada de las gestorías (que pertenecen a los bancos) y que van a cobrar por lo menos esos 170 euros por hacer mucho menos trabajo que la notaría o que el registro, que van a tener que trabajar gratis. Yo creo que ninguno de nosotros lo aceptaríamos en nuestro trabajo.laratadelarea
  • Seamos serios. ¿Cuanto te ahorras ampliando el plazo de la hipoteca de 30 a 45 años?. Mas bien poco y menos cuanto más suban los intereses.Es mucho más efectivo que el interés baje un 0,50% que todas las ampliaciones de plazo.Pero ya sabemos como son los bancos, cuanto mayor es el plazo más ganan (a costa del sufrido hipotecado) y además parece que hacen una obra de caridad y quieren quedar bien.Un sufrido hipotecado que no puede pagar el préstamo ni lo compran la vivienda
  • nadie regala nada, al final tendras que pagar toda tu vida y suerte que no la terminen pagando tus hijos.jesus
  • depende como lo veas, calixto. los ahorradores estamos encantados con que el bce europeo nos suba los intereses, pues sube la rentabilidad de nuestros ahorros. es mas, con la inflacion al 4,2 , los tipos de interes aun tenian que subir mas.ahorrador
  • si alargas la hipoteca pagaras al final muchísimo más en intereses. es un timo legal como tantos otroskale

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