La avioneta donde volaban Adrián Munárriz, de 29 años, y su instructor, que también falleció, se estrelló el martes
La escuela de pilotos de Madrid a la que pertenecía el tudelano Adrián Munárriz Labarga, de 29 años y fallecido el martes al estrellarse su avioneta en Madrid, destacó ayer la experiencia y la profesionalidad tanto de Munárriz como del otro piloto fallecido, Francisco José Ruiz Cortizo. Ambos eran instructores y el martes realizaban una clase de verificación. Aeromadrid es una escuela de pilotos profesionales que funciona desde hace 23 años en el aeródromo de Cuatro Vientos.
Un portavoz de la compañía señaló ayer que Francisco José Ruiz, copiloto de Clickair de 36 años, tenía al menos 5.000 horas de vuelo y Adrián Munárriz, instructor en la propia Aeromadrid, al menos 1.000.
Este portavoz detalló que Francisco José Ruiz había trabajado para esta escuela hacía tiempo y había vuelto recientemente a la misma. Ruiz ejercía el martes de instructor de Adrián, quien realizaba una clase de verificación necesaria para acumular horas de vuelo y poder renovar así la licencia de piloto.
Volaban en una Cessna 310 con matrícula EC-DZV y se accidentaron, a las 11 horas, cuando regresaban al aeródromo de Cuatro Vientos. La avioneta cayó en un descampado junto a la M-40, en el distrito de Carabanchel. La pericia del piloto hizo que el aparato no se estrellara en lugares peligrosos: ni en la M-40, ni en una gasolinera, ni en un centro comercial situado a 700 metros.
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