Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
CULTURA Y SOCIEDAD

El "carcelero" de Austria confiesa

Ocultó el rapto a su mujer diciendo que su hija había huido con una secta y que abandonó a los tres hijos que cuidaban

Actualizada Martes, 29 de abril de 2008 - 04:00 h.
  • EUROPA PRESS. AMSTETTEN.

Joseph Fritzl, el austríaco de 73 años que durante 24 años mantuvo secuestrada a su hija en el zulo de su propia casa y con la que tuvo siete hijos confesó ayer los hechos denunciados el domingo por la mujer, que ahora tiene 42 años. Junto con ella, salieron también del zulo tres de sus hijos, quienes no habían visto nunca la luz del sol.

Los tres hijos -de 19, 18 y 5 años- presentan tanto problemas físicos, sobre todo en la piel y los ojos debido al aislamiento, como psicológicos a causa del confinamiento al que les sometió su abuelo y padre. El psiquiatra Max Friedrich, que trabaja en el hospital donde están siendo tratados, explicó que los hijos de Elisabeth Fritzl no han podido "desarrollar ningún tipo del sentido de la comunidad que podrían haber obtenido yendo la escuela o jugando" con otros niños.

Friedrich fue el psicólogo que también atendió hace casi dos años a Natascha Kampusch, la joven que en agosto de 2006 se escapó de su secuestrador tras más de ocho años de cautiverio. Tras conocer la noticia, Kampusch ofreció su ayuda a las víctimas. "Puedo imaginar lo difícil que es tanto para la madre de los niños como para la mujer del secuestrador", señaló.

Confesión del secuestrador

Josef Fritzl, de 73 años, confesó ayer a la Policía el secuestro de su hija cuando ésta tenía 18 años y los 24 años que la ha mantenido retenida en un zulo bajo la casa que compartía con su mujer, Rosemarie, donde se repitieron las violaciones. Fruto de la relación incestuosa nacieron siete niños, tres de los cuales vivían con los abuelos. Fritzl contó a su mujer que su hija había huido con una secta religiosa, lo que apoyó con cartas que obligó a escribir a su hija para justificar esta versión. Los tres hijos que vivían con sus abuelos habían sido, según contó Fritzl a Rosemarie, abandonados por Elisabeth al no poder ocuparse de ellos.

Los hechos, ocurridos en Amstetten, una localidad de 23.000 habitantes a 130 kilómetros al oeste de Viena, salieron a la luz el domingo, tras descubrirse por casualidad que una de las hijas de Josef y Elisabeth, de 19 años, había sido internada en un hospital a raíz de una enfermedad genética típica del incesto. La joven, Kerstin, fue llevada al centro sanitario por su abuelo y cuando los médicos quisieron ver a su madre, el caso llegó a manos de la Policía, ya que Fritzl sacó a Elisabeth y a los dos niños que se habían quedado con ella en el zulo, diciendo a su mujer que la hija había decidido abandonar la secta y volver a casa.

Elisabeth, que fue conducida junto al resto de sus hijos y su madre al hospital, se hallaba en un estado psíquico deplorable y daba la impresión de tener 20 años más, según contó Franz Polzer, jefe de la unidad de investigación criminal de la Policía de la provincia de Baja Austria.

A cambio de no volver a tener contacto con su padre, Elisabeth se mostró dispuesta a hacer un "relato detallado" de lo ocurrido a lo largo de estos 24 años de cautiverio. Fue el domingo, en el hospital, cuando Elisabeth Fritzl explicó a las autoridades que su padre había abusado de ella por primera vez cuando tenía 11 años y a los 18 la encerró en el zulo. Y ayer, el secuestrador confesó: "(Fritzl) nos ha dicho ahora que encerró a su hija durante 24 años y que él es el padre de sus siete hijos", añadió Polzer. Fritzl también admitió, tal y como contó su hija Elisabeth, que uno de los gemelos que tuvo ésta en 1996 falleció después de nacer y él mismo quemó los restos en una caldera.

Cajas llenas de pruebas

Desde que la Policía conoció esta espeluznante historia, los investigadores forenses trabajan en la recogida de pruebas en el domicilio de Fritzl y en el sótano donde éste mantenía retenida a su hija. A lo largo de ayer se podían ver saliendo y entrando de la casa con cajas repletas de evidencias que han ido recopilando.

Al zulo, una especie de segunda vivienda de unos 70 metros cuadrados, ventilada con aire forzado, con una pequeña cocina, una ducha, un televisor y espacio para dormir, se entraba por una puerta de acero que se deslizaba por raíles y que estaba disimulada por estanterías en el sótano. Sólo podía abrirse mediante un código electrónico, que finalmente el secuestrador entregó a la Policía. En los mismos bajos también se descubrió una habitación acolchada, posiblemente para impedir que las voces salieran al exterior en esa zona residencial de Amstetten.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra
  • Por favor, eso de que la madre no sabia nada ni ella se lo cree, como es posible que nunca escucho nada. Y en cuanto a la hija donde tuvo a sus hijos, como es posible que en tantos años no hubiera intentado algo. YO? dormido lo mato. No es posible es tan extraño todo esto y muy lamentable lo de los pequeños. Yo opino que tres son los culpables por no es creible lo que dicen.Maribel FuentesMaribel Fuentes
  • A MI ME HUELE ALGO MAL EN TANTOS AÑOS LA MADRE NUNCA FUE AL SOTANO? NUNCA ESCUCHO RUIDOS LLANTOS DE LOS NIÑOS? O SABIA Y ESTABA AMENAZADA? LA HIJA NO TRATO DE DEFENDERSE Y ESCAPARIRINA
  • Como que su madre no sabia nada?? quien puede creer eso?? Pero lo que se me hace bien raro es la chica no haya podido hacer nada al rspecto en tantos años, seguro que mas de una vez su padre se quedo dormido junto a ella, y como no aprovechar el momento es un caso muy extraño me parece mas un triangulo amoroso....Ericka Pereyra B.
  • La cosa más espeluznante que he oído en mi vida. Y no me creo que la madre no se enterara del ajetreo que tenía en su sótano. Si a mí me dicen que mi hija se ha ido a una secta yo contrato un detective para saber dónde anda. xx
  • y su mujer no sabía nada? no me lo puedo creer... anda ya

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra