Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
FÚTBOL | CON TXOMINA NAGORE Y CÉSAR PALACIOS

"Somos dos sorianos más"

Actualizada Martes, 25 de marzo de 2008 - 04:00 h.
  • J.M. ESPARZA . ENVIADO ESPECIAL. SORIA.

Con un presupuesto de 4,2 millones, el tercero más bajo de Segunda, 120.000 euros de ficha tipo, 3.500 socios y 4.500 espectadores de media, el Numancia está a cinco triunfos en doce partidos de su tercer ascenso a Primera. Dos navarros, el de nuevo capitán César Palacios y Txomin Nagore, ambos con dos años más de contrato, hacen posible el "milagro"

¿Dónde están las claves del ascenso del Numancia?

TXOMIN NAGORE: Aquí el fútbol no se vive tanto como en Pamplona. Se sabe que el objetivo no es subir, ni mucho menos, y juegas con menos presión que en otros clubes. Aquí la meta es y será la permanencia. Empezamos bien, ganas y ganas partidos, empatas, no pierdes . y eso te da mucha confianza. Las cosas van saliendo, te encuentras bien, y se dan cuenta los demás equipos. Ser líderes al principio era un poco casualidad, pero después de la primera vuelta, las casualidades ya no existen. Es por algo más.

-¿Qué algo es ése?

CESAR PALACIOS: Hemos conseguido un grupo humano muy bueno, con mucha experiencia, que no ha venido de vuelta sino con una ilusión terrible, que entrena como los más chavales, gente con una ganas tremendas de fútbol, que quieren demostrar que pueden estar en Primera División y jovenes que buscan hacerse un nombre en este mundo tan difícil. Hay ilusión y buena gente...

N.Y mucha humildad.

P. Hemos logrado un grupo humano tan fuerte que, a pesar de lo ya conseguido, entrenan con humildad y la misma ilusión juegue uno u otro. Además, los resultados nos han ayudado a crecer como equipo, en confianza y autoestima. La pretemporada generó algunas dudas, pero luego la ilusión y el trabajo han encontrado su premio.

¿Quiénes hacen ese grupo humano? ¿Cómo es la plantilla?

N. Hay media docena de veteranos que llevan mucho tiempo en el fútbol, y los que empiezan se fijan en ellos. Hay un grupo muy compensado, de todas las edades. No hay nadie que sobresalga por encima del resto. Más o menos somos todos de la misma línea. Si hay alguien que cree que sobresale puede arrastrar a los más jóvenes y el grupo se resiente. Aquí no pasa.

P. Nos llevamos muy bien entre todos. El grupo humano es fuerte y la competencia es fuerte. Todos trabajan para jugar el domingo, y no pasa nada si el míster pone a otro. No somos amigos íntimos, pero cuando hay cenas u otras cosas toda la plantilla responde. Es un ambiente muy normal, muy familiar.

¿Como era el de Osasuna?

P. Sí, pero en el de nuestra primera época, que entonces era más familiar. Ahora son clubes muy diferentes. Aquí se sigue respirando ese tipo de ambiente también con los trabajadores, los de las oficinas, directivos. Osasuna ha ido creciendo y es diferente. Además, en Pamplona yo tenía mis amistades y mis cosas. Aquí vine a lo desconocido y como es una ciudad pequeña, te encuentras en todas las partes y eso hace que el grado de convivencia con los compañeros y con sus familias sea mayor.

N. No tiene nada qué ver con otros vestuarios. Esto es un grupo de amigos. Es donde mejor me he encontrado. En otros hay mucha figurilla, gente que se cree algo y va diferente al resto. Este es un vestuario muy humano donde nadie sobresale. Los veteranos intentamos ayudara los jóvenes, y estos son listos, se fijan y aprenden muchas cosas.

Deportivamente, ¿cómo funciona el Numancia?

N. Con el clásico, 4-3-2-1. Puede haber algún cambio, pero casi siempre así.

¿Cómo es el entrenador, Gonzalo Arconada?

N. Siempre tiene que haber una relación entre el entrenador y el jugador. Él puede tener mayor confianza con uno que con otro futbolista, aquí y en cualquier equipo. Pero también debe poner una barrera para que nadie se le suba o achaque ciertas cosas. Él se ha dado cuenta del grupo humano que tiene, y trata de aprovecharlo. Por otra parte, es un chico nuevo, debuta en Segunda División y alguna "culpa" tiene también en todo lo que estamos consiguiendo.

P. Es un enamorado de su profesión, piensa 24 horas en ella, es un estudioso. No sé si es que quiere aprovechar la oportunidad, su primera completa, al margen de los dos meses que estuvo en la Real, y la vive con una intensidad terrible. Intenta aprovecharla a tope. Todo repercute en cómo son los entrenamientos diarios.

¿En qué momento de juego os encontráis? Por ejemplo, ¿es Txomin la referencia de los compañeros, el líder, en el centro del campo?

N. Ni líder, ni nada. Lo que pasa es que me toca jugar en el centro. Desde que empecé de profesional siempre he jugado más o menos en el mismo sitio. Con el paso de los años coges más experiencia y eres mejor jugador que al principio. Juegas más fácil. Lo que no sabías ya lo has aprendido. Luego, cada cual tiene su función, tan importante la del defensa o el delantero como la del que se queda en la grada. Si ascendemos, no lo haremos once, sino toda la plantilla y cuantos rodean al Numancia.

P. He dado más vueltas que Txomin en el campo. Este mismo año ha habido partidos en los que me ha tocado jugar de pivote, de segundo delantero y de defensa central. Es un poco el resumen de mi carrera. Es bueno porque te da la posibilidad de jugar y hacerlo en diversas posiciones, pero también es malo porque te puede quitar una referencia sobre cuál es tu juego. Últimamente me ha tocado más de pivote defensivo y de central, pero siempre he dicho que a mí me da igual jugar donde sea con tal de ayudar en el campo. No me planteo si me gusta o tengo más experiencia en un sitio u otro. En este equipo no hay líderes y todos tratamos de aportar nuestras virtudes, los que juegan y los que no.

N. Cuando comencé en Osasuna tenía una ilusión muy grande. Jugar con veintipocos años en el equipo de tu tierra, al que llegué siendo un niño, era lo máximo. Conforme pasan los años, ves muchas cosas y el mundo profesional es muy duro. La gente, desde afuera, no se da cuenta de ello, pero exige una preparación psicológica muy fuerte. Jugar asiduamente, de pronto no hacerlo, lejos de tu casa, sin que nadie te dé una explicación, un año y otro año... No es que te den ganas de tirar la toalla, pero se pasa muy mal. También se aprende, y de lo malo hay que sacar bueno.

¿Cómo se encuentra ahora?

N. Ahora muy bien. Aquí estuve hace unos cuantos años y, cuando se me dio la posibilidad de volver, ni me lo pensé. Sabía a qué club venía, a que ciudad . y además me iba a cercando a casa. Con los ojos cerrados dije que venía para acá, y no me arrepiento en absoluto. El Numancia es de los equipos más importantes de mi vida .

El ascenso sería un broche de oro a toda su carrera?

N. A nuestra edad, 33 años, pienso que sí, pocas oportunidades nos va a plantear la vida de vivir algo así. Pero sin pensar demasiado en esto, que te puede llevar a concluir que ya está todo hecho. Estamos varios equipos en una posición muy buena, quedan bastantes partidos, y da tiempo a coger una racha mala. ¡Cuidado!

P. Ascender con Osasuna fue un sueño, y poder repetirlo aquí sería una ilusión tremenda.

Significaría volver a Pamplona...

P. Me haría una ilusión terrible volver a Pamplona. Me acuerdo mucho de los compañeros, de las peñas, del club. Siempre he dicho que soy, fui y seré de Osasuna. El privilegio de vivir en Osasuna todo lo que tuve es algo inolvidable, y la oportunidad de despedirme como lo hice, con aquella cantidad de cariño, no se paga con dinero sino que se lleva en el corazón. Cuando salí nunca pensé que iba a gozar ese grado de implicación en otro club, y aquí me lo han hecho sentir. Volver a Primera con el Numancia y visitar Pamplona sería perfecto. Juntaría mis dos clubes, mis dos camisetas rojas.

A Txomin ¿cómo le queda Osasuna después de pasar por media docena de equipos?

N.Yo, Osasuna, siempre . desde pequeño. Ahora me queda un poco lejos, pero lógicamente, lo he dicho siempre, yo me formé allí como persona, desde los nueve años que entré hasta los 22 que me fui. Personalemente le estoy muy agradecido a Osasuna, me formó como persona y allí cumplí uno de mis sueños como futbolista, debutar con el equipo de mi tierra. A partir de ahí viene lo más difícil. El mundo profesional es muy duro y tienes que estar muy bien preparado.

De una carrera tan variada (Athletic, Atlético, Mallorca, Celta, Levante, Numancia), ¿con qué recuerdo se queda Txomin?

N. No es uno, son muchos. De cada sitio valoras muchas cosas, pero uno de los recuerdos más bonitos para mí es el día de debut con Osasuna. Era mi sueño de toda la vida. Fue como estar en el cielo.

César, el chupinazo, ¿no?

P. Es lo que iba a decir. Para un pamplonica es lo más grande unir las dos cosas: tirar el chupinazo a las doce del día 6 de julio representando a tu club, Osasuna. Puedes haber ganado más o menos títulos o más o menos dinero, pero eso fue increíble. Está el ascenso, me quedó también con el debut, o con el mes que pasé con Txomin en que salvamos a Osasuna del descenso a Segunda B, que fue de una intensidad terrible. También recuerdo la semana de la despedida con la rueda de prensa en Tajonar. No me gusta verlo en vídeo, pero alguna vez que me ha tocado enseñárselo a mis hijos en casa , ¡Ufff.! No podría decir cuál de los recuerdos más y cuál menos.

Otro tema, la vida en Soria ¿Qué tal es la vida en una ciudad de 35.000 habitantes, apenas 50.000 toda la provincia?

N. Una ciudad muy tranquila, quizás demasiado en algunos momentos. Pero en vacaciones vuelven muchos sorianos y se ve más ambiente. Los dos estamos muy satisfechos. La gente es muy normal, muy sencilla, muy parecida a Pamplona. Buena gente. Es una ciudad pequeña, donde continuamente te ves con todos, y te tratan como a uno más. Somos dos sorianos más.

P. La gente en Navarra es muy parecida a la de Soria. En la primera impresión quizás parecemos más distantes, pero una vez que sentimos confianza y nos abrimos nos tienen para siempre. En Soria son así. El primer año para mí fue muy duro, salir de Pamplona con mi mujer, tener aquí al segundo hijo, que me cogió en Córdoba con la Copa y no pude ni llegar, (con la primera me pasó igual), pero estamos muy felices aquí. Todo está muy cerca, muy a mano, vivir en familia es muy cómodo. Llegas enseguida a todos los sitios. Hemos comprado piso los dos, y aunque distan sólo doscientos metros, estamos en barrios diferentes. Nos sentimos muy identificados con Soria, incluso me llega a parecer Pamplona grande cuando voy. Sientes que sea una capital un poco olvidada en infraestructuras. Quizás, la única que no tiene una autopista de salida hacia ninguna otra ciudad. Es una pena ver lo olvidada que está.

N. Desde fuera puedes tener una imagen de Soria que no se corresponde. Igual te quedas en que es una ciudad olvidada, pero una vez que la conoces te quedas muy satisfecho. Además tiene muchas cosas que ver y muy bonitas, en la capital, muchos pueblos. Es diferente, pero se vive muy bien aquí.

P. Hay un dicho que me dijeron cuando llegué. "A Soria vienes llorando, pero te vas llorando". Es cierto. Llegas como diciendo "me voy de Pamplona, de mi vida", y ves que poco a poco te involucras con la ciudad, con el club. Mi familia y yo nos hemos identificado con Soria.

¿Os veis mucho entre vosotros?

P. Continuamente, en los entrenamientos, en la ciudad, tenemos un hijo en la misma clase. Aunque no quedemos te ves en muchos sitios. Luego, Txomin ya vivió en Soria e hizo sus amistades al margen del fútbol. Lo mismo me ha pasado a mí en estos años.

N. Es una ciudad pequeña donde eres uno más. Vamos al centro comercial si hace mal día, si sale bueno planeas alguna excursión por la provincia. Me gusta ver sus cosas, la Laguna Negra, el cañón del río Lobos.

¿Habéis leído a Antonio Machado?

N.Yo de pequeño me dormía en la escuela, así que ..

P.Yo poco, lo que nos obligaron en el colegio. Soy más de novela. Además, ya pasó el año machadiano, el 2007. Sí hemos hecho turismo con las cosas de Machado, el olmo, firmar en el libro de San Saturio . Es una provincia por descubrir. Invito a cualquiera a venirse un fin de semana desde Pamplona.

N. Aquí son muy importantes las fiestas de San Juan, se celebran en la ciudad y en un monte, Valonsadero, a donde va toda la ciudad, viene mucho turismo a ver cómo llevan los toros.

P. Las viven con la misma intensidad que nosotros los Sanfermines.

¿Qué pasará después del fútbol. ¿Vuelta a casa?

N. Al pueblo. Por mi forma de ser soy muy de Irurtzun. Cuando salí de allí me dio pena. Ya tengo mi negocio con otros, el Hotel Plazaola, que abrimos hace año y medio. Me casé allí, y cada día que he podido hemos vuelto allí. Me siento muy a gusto, muy normal, soy uno más. No sé qué haré. Seguramente cogeré allí un año sabático para retomar la realidad de una vida normal. En el fútbol vives en una burbuja muy bonita e igual al volver a la realidad vives otra cosa que no esperabas. No he pensado qué haré después.

P. Tendría que cambiar mucho las cosas para no volver a Pamplona. Acabé Magisterio y Educación Física, ahora estoy en la psicopedagogía, y me gustaría dedicarme a la enseñanza. Si pudiera ser en el mundo del fútbol, mejor. Me encantaría enseñar a los niños, contarles mis experiencias deportivas, formarles como personas.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra