Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
POSTALES DESDE EL SANTUARIO IÑAKI OCHOA DE OLZA

En la Tierra de Nunca Jamás

Actualizada Jueves, 20 de marzo de 2008 - 04:00 h.

S é perfectamente que podía haber sido de otra forma, pero al final la moneda ha caído de cara y, con una sonrisa que se hace vieja pero continúa siendo sincera, vuelvo a pasear las gastadas suelas de mis botas por el cuartel turístico de Katmandú. Aquí reina este año una paz frágil e inestable que se desparrama a borbotones entre las expresiones amigas de siempre, y que es aprovechada y disfrutada con fruición como la calma que precede a la tempestad.

El mes que viene hay elecciones, posiblemente el rey dejará de serlo y Nepal pasará de monarquía a república. Habrá jaleo, me temo.

A veces me invade la sensación de que en la vida todo depende de alguna feliz casualidad, de una llamada de teléfono a tiempo, o de cosas así. El pasado mes de noviembre me puse en contacto con el doctor J.J. Rey, quien unos días después operó con soltura y éxito mi rodilla derecha. Uno de sus trotados tendones llevaba dando guerra desde el regreso del Dhaulagiri, último regalo de una montaña subestimada y peligrosa como pocas, que supo sacarlo todo de nosotros hasta el final.

Afortunadamente la recuperación ha sido excelente y he podido volver a sentir las sensaciones de placer al entrenar y escalar. Nunca agradecemos lo suficiente tener salud, pero al menos yo puedo agradecerle aquí a mi médico su probada eficacia. Del mismo modo, desde Lorpen y Diario de Navarra se me sigue apoyando sin fisuras y, sobre todo, sin ningún tipo de presión. Sin ellos, la mía sería una actividad simplemente imposible, desesperante, me volvería loco de remate.

Hablando del tema, dicen los psiquiatras que nosotros los alpinistas, y más concretamente los himalayistas, sufrimos un síndrome que incluso tiene su nombre científico: el "Complejo de Peter Pan".

Nuestro irremediable mal nos hace regresar siempre a los mismos sitios, buscando esa eterna juventud a través de aventuras extremas y, a los ojos de los demás, inútiles.

Los que supuestamente padecemos semejante desfase siempre estamos haciendo cosas propias de lunáticos, como pueden ser el pilotar aviones o escalar montañas. Además, según ellos, siempre nos caracteriza el ser soñadores y huidizos, escapando constantemente de eso que ellos mismos definen como realidad.

¿Qué quieren que les diga? Yo soy feliz aquí, en mi Tierra de Nunca Jamás, y si se deja o descuida por un instante lo único que quiero es subirme al Annapurna, y después bajar. Así que me disculpen por una vez, pero espero que a los señores loqueros les guste la morcilla, porque me parece que se van a hartar.

He pasado los últimos diez días entrenando como un mulo joven por el valle del Khumbu, a los pies del Everest. Han sido más de 60 horas de caminatas, he subido a seis montañas de más de 5.000 metros, alguna de ellas dos veces, y de nuevo mi alma se halla equilibrada y dispuesta para el baile, tras haber cesado los interrogantes que siempre resuenan en la cabeza envueltos en el stress de la partida. En las próximas semanas les presentaré a "mi" montaña y a mis amigos, y les contaré cómo nos va.

Hoy no puedo finalizar sin mostrar mi más profundo disgusto por lo que los militares comunistas chinos continúan haciendo en el Tibet con total impunidad, mientras el mundo mira para otro lado y el COI les concede unos señores Juegos Olímpicos. Por mi parte, además de no hacerles ni caso, ni a los chinos ni a los Juegos, sólo espero que los tibetanos puedan vivir pronto en paz y libertad, porque llevan muchos años mereciéndoselo. Y lo mismo deseo para todos ustedes, por supuesto.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra