Mensaje especial para los jóvenes, a los que invitó a acudir al encuentro mundial de Sydney este verano
Benedicto XVI abrió ayer las celebraciones de Semana Santa con una misa multitudinaria con motivo del Domingo de Ramos. En su homilía, el Papa invitó a los fieles católicos a no ceder ante la "avidez y la idolatría, que llegan a sus corazones y a su forma de vida".
Benedicto XVI explicó que los cristianos tienen que ofrecer una imagen de "fe pura y abierta a los paganos y a aquellos que atraviesan un periodo de búsqueda". El Papa explicó que para "reconocer a Dios se tiene que abandonar la soberbia que lleva a alejarse de Dios, como si éste fuera un competidor".
Asimismo añadió que para "encontrar a Dios es necesario ser capaz de ver con el corazón. Aprender a ver con un corazón joven, que no esté obstaculizado por los prejuicios o cegado por los intereses".
"El reino de la reconciliación"
La homilía del Papa estuvo dedicada al pasaje de la Biblia en que Jesús expulsa a los mercaderes del templo. Según el Pontífice, la expulsión de los mercaderes simboliza la creación de "de un nuevo templo: que es Jesucristo mismo, y donde el amor de Dios se inclina sobre los hombres".
"El nuevo templo es promesa del reino de la reconciliación y del amor, que, en comunión con Cristo, se instaura más allá de cualquier frontera", añadió el Papa.
El pontífice presidió la procesión de las Palmas por la plaza de San Pedro. Estuvo acompañado por algunos obispos y cardenales y 270 jóvenes, 170 italianos y 100 llegados de todas las partes del mundo, debido a que ayer la Iglesia católica celebró el Día Mundial de la Juventud.
Tras la celebración el Papa recordó la cita que tendrá con los jóvenes de todo el mundo en Sydney del 15 al 20 de julio durante la celebración de las Jornadas Mundiales de la Juventud. "¡Nos vemos en Sydney!", exhortó a los jóvenes.
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual