Un millar de aficionados navarros acompañó a Osasuna en su visita a Valladolid, que pusieron la nota de color en un campo. Entre los 16.045 espectadores destacó el nutrido grupo de color rojo, el que más ambiente puso en el partido, a base de su repertorio clásico del Reyno de Navarra , adobado con toques sanfermineros, con el Riau-riau de tema estrella.
La nota desagradable sucedió en el minuto de silencio por Vicente Acebedo, un gallego que dedicó una gran parte de su vida en pro de los árbitros, y que ha estado en Navarra en varias ocasiones. Un grupo de aficionados aprovechó el silencio para corear consignas políticas de tipo independentista, muy contestadas por el resto del campo, incluidos otros osasunistas, que también abuchearon y silbaron a los "reventadores".
Por lo demás, ambiente absolutamente festivo, culminado con el buen resultado del equipo, que dejó un agradable sabor de boca para el regreso a Pamplona. Mejor hubiera sido volver con los tres puntos, pero a falta de la victoria, todo lo que sea sumar siempre viene bien.
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