Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
FÚTBOL

Las ansiedades mataron el derbi

Promesas y Peña Sport evidenciaron su mala situación con un feo empate a cero

Actualizada Domingo, 16 de marzo de 2008 - 04:00 h.
  • ÍÑIGO GONZÁLEZ . PAMPLONA

Ser último y antepenúltimo de la tabla no siempre es un capricho de la clasificación. Muchas veces es un simple reflejo del juego de un equipo. Otras veces en cambio entran en juego factores que nada tienen que ver con dar un buen trato al balón. Ayer, Osasuna Promesas y Peña Sport fueron el ejemplo de lo primero en un empate insulso y feo que de muy poco le sirve a ninguno de los contendientes.

Y eso fue quizá lo más justo, pues el duelo que ofrecieron los dos equipos navarros de Segunda División B pobre favor le hizo a lo que se espera de un derbi navarro de fútbol.

Y eso que el partido prometió mucho más ya desde el pitido inicial. No en vano, en la primera jugada, el central rojillo Carmena se equivocó en un pase y le dejó el balón a Markuleta para que se quedara sólo ante el meta del Promesas. Sin embargo, el ex osasunista y ahora peñista, falló el mano a mano con Andrés. Y es que hasta él mismo se sorprendió de tener una ocasión así de clara tan pronto.

El error garrafal dejó tocado al equipo rojillo, que cedió el balón y las ocasiones a la Peña Sport. El conjunto tafallés, que ganó la batalla en el medio campo, comenzó a funcionar por bandas mejor que Osasuna y tuvo peligrosas llegadas como las de Gil y Markuleta, cuyos cabezazos se fueron fuera por poco. Mientras, el filial navarro sólo fue capaz de oponer una contra llevada por Ángel que Guille no acertó a rematar.

Tras el descanso, la Peña Sport siguió achuchando y reclamó un penalti por una mano muy clara de Carmena dentro del área rojilla. No fue ayer el día del central, que terminó por emborronar su mala tarda autoexpulsándose con un codazo a destiempo sobre David Ruiz. Eso ocurrió un minuto después de la jugada más bonita del derbi: un centro desde la derecha de Eztieder que cabeceó con destreza Arizcuren pero que detuvo Andrés con una bella palomita.

De ahí al final, ni los de Martín Monreal ni los de Patxi Rípodas supieron encontrar los argumentos ofensivos suficientes y sólo la incertidumbre del resultado mantuvo la emoción del encuentro. Lo peor, es que el punto de nada le sirve a un Peña ya descendida y poco a Osasuna, que se sigue alejando de la salvación.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra
  • Los que hemos aguantado los 90 minutos merecemos un monumento. De verdad no he visto partido más malo en toda mi vida. Hasta el minuto 75 ningún tiro de ninguno de los dos equipos, un verdadero desproposito en el que nadie daba más de tres pases seguidos. Han demostrado los dos ser equipos de Tercera, así es imposible mantenerse en segunda B, me gustaría saber para qué ha venido toda esa legión de foráneos, porque hasta ahora ninguno ha demostrado nada de nada. De todos los que hansalido hoy de titulares sólo Etxaide, Oier y Vega eran canteranos de Osasuna, no creo que haga falta añadir más. Lo que ha hecho Martín con el Promesas es de juzgado de guardia y seguimos presumeindo de cantera.¡¡¡QUE ECHEN A MARTIN DE UNA *** VEZ ANTES DE QUE SE CONSUME LA MAYOR VERGUENZA DEL PROMESAS EN VEINTE AÑOS!!!!kanpo

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra