Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA M

Romper moldes en el trabajo

Poco a poco más mujeres de la merindad están comenzando a desempeñar trabajos que antes eran exclusivamente masculinos, aunque siguen existiendo algunos cotos que parecen vedados

Actualizada Domingo, 9 de marzo de 2008 - 04:00 h.
  • R. ARAMENDÍA . ESTELLA

PESE a al irrefrenable avance de la mujer en la última década, todavía hoy en día encontrar una encofradora es como buscar una aguja en un pajar. Lo mismo puede decirse de bomberas o albañiles. Sin embargo, muchas mujeres celebraron ayer en Tierra Estella el Día de la Mujer Trabajadora desempeñando tareas que hasta hace poco eran un coto masculino cerrado.

A nadie sorprende hoy día encontrarse una agente municipal o foral, ni tampoco una conductora de autobús, aunque no son tan frecuentes ni su presencia alcanza por asomo la proporción de sus compañeros hombres.

Por ejemplo, Marina Gordoa Casanova, de 23 años, es la única chófer del autobús urbano, el Tierra Estella Bus. La afición por los vehículos de cuatro ruedas de gran tonelaje se le despertó hace siete años. "Fue precisamente en La Estellesa. Cuando iba todos los días a estudiar a Pamplona, me llevaba una conductora que hubo antes en la compañía. Entonces pensé: quiero ser como ella". Marina Gordoa reconoce que esperó con ansiedad a cumplir los 21 años para sacarse el carné de autobús y camión.

Enseguida comenzó a trabajar en La Estellesa y por eso no ha podido ejercer demasiado su otra gran pasión, para la que estudió, técnica en explotación agraria extensiva. "Había veinte chicos en clase y yo era la única chica", se ríe. Aunque se encuentra muy cómoda conduciendo el autobús, también tiene una nueva meta. "Me gustaría sacarme el carné de trailer y llevar uno".

Pese a los habituales chistes sobre la incapacidad de las mujeres para conducir, el transporte parece ser uno de los que más ha abierto sus puertas a las féminas.

De hecho, hay mujeres en la comarca que llevan su propio camión, como Arantxa Echeverría Montoya, vecina de Arróniz de 31 años, que desde hace cinco tomó el relevo a su padre casi por casualidad, obligada por la enfermedad de su progenitor. Aunque es diplomada en Biblioteconomía se sacó el carné de camión y ahora reparte su día entre estas dos ocupaciones tan dispares, una tan habitual entre los hombres y otra entre las mujeres.

Por la mañana sigue encargándose del reparto de productos agrícolas como oliva y aceite del trujal, paja, tomate o guisante, según las estaciones, mientras por la tarde atiende la biblioteca de Arróniz. Pese a que por herencia familiar, siempre le ha tirado el transporte, no cree que vaya a ampliar el negocio. "Como tengo el camión pagado le saco algo de rendimiento a los viajes, pero hay que hacer frente a un montón de seguros y papeles", explica Echeverría. "En el futuro también me gustaría tener familia y los horarios del transporte son incompatibles. Si me saliera un trabajo a tiempo completo en una biblioteca no lo dudaría", vaticina.

Sin embargo, Echeverría está a gusto en la carretera y comenta que es ahora cuando empieza a toparse con mujeres. "No me parece un trabajo difícil para una chica. Al principio me costaba andar subiendo y bajando las cartolas, pero les he ido cogiendo el truco. De todas formas, siempre se puede pedir ayuda", concluye esta vecina de Arróniz que, curiosamente, no es la única camionera del municipio, ya que María Eugenia Barbarin Villamayor conduce con frecuencia los vehículos de la empresa familiar para la que trabaja.

Sembrar el cambio

Otra de las asignaturas pendientes de la mujer era el campo. Aunque se trata de uno de los trabajos en los que más han participado a lo largo de la historia, siempre lo han hecho a la sombra del hombre. Todavía hay pocas titulares de explotaciones agroganaderas de la merindad que sean mujeres, aunque las hay. Por ejemplo, Pilar Aramendía Villar, de 36 años, natural de Asarta y residente en Arróniz. Aramendía lleva ella sola 700 robadas de cereal y vid y además es madre de dos hijos pequeños.

No siempre ha trabajado en esto. "Estuve unos dos años en Egatex, pero a mí me tiraba el campo, en el que había estado ayudando desde los 14 años. Recuerdo que de pequeña terminaba los deberes a toda prisa para poderme ir con mi padre en el tractor". Aramendía atribuye la falta de mujeres en la agricultura a las dificultades que vive el sector, no al machismo o a los roles. "Cada vez es más difícil para los jóvenes por mucho que existan ayudas, que al final te obligan a hacer una inversión más alta de lo que pensabas", explica. Pilar Aramendía reconoce que su familia, tanto padres como hermanas, juegan un papel decisivo para que pueda compatibilizar su papel de madre y su trabajo como agricultora.

También hay quien se ha visto obligada a dejar el trabajo que le gustaba por falta de oportunidades para las mujeres. Irene Santesteban Urriza, de 28 años, hizo hace seis un curso de soldadora en la escuela taller de Estella. Comenzó a trabajar con una empresa del valle de Yerri, Elizmendi, donde estuvo un año, hasta que se rompió el tobillo trabajando.

Desde entonces no ha vuelto a ser soldadora. "Cuando me repuse eché currículums en todas las empresas de Pamplona y la merindad, pero nadie me llamó. Cuando pregunté, algunos empresarios me respondieron que al tener una mujer la ley les obliga a hacer un edificio de vestuarios aparte y que no estaban dispuestos a ese gasto", relata.

Después Santesteban trabajó en la hostelería y ahora lo hace como peluquera canina, pero lo suyo es la soldadura. "Si me saliera un trabajo que me gustase, lo dejaría rápido. No sirvo para estar ocho horas en la cadena, a mí me gusta el trabajo a medida, hacer verjas, puertas o ventanas, algo que sea más creativo", aclara.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra