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TERRORISMO

"Libre" en el peaje

Isaías Carrasco Miguel había nacido en Zamora y llegó de niño con su familia al País Vasco. Su vida está jalonada por la entrega a la comunidad

Actualizada Sábado, 8 de marzo de 2008 - 04:00 h.
  • EFE / EUROPA PRESS . MONDRAGÓN.

Hasta las pasadas navidades, era fácil saber cuándo trabajaba Isaías Carrasco. Bastaba recorrer con un vistazo las cabinas del peaje de la autopista AP-1 en Bergara. Si le tocaba turno, junto a su taquilla de cobrador había siempre un automóvil estacionado. Un obrero escoltado. Pero esa sombra protectora desapareció medio año después de que el ex concejal socialista dejara su silla en el Ayuntamiento. «Lo hablamos mucho con él», relata Blanca Roncal, también edil del PSE. Trataron de convencerle. ETA ataca al blanco más desprotegido, le decían. Era una diana fácil. Atajo de sangre. «Pero Isaías estaba cansado de llevar escolta. Por su familia...», prosigue Roncal.

Sin guardaespaldas

No se había acostumbrado a ser otro concejal con guardaespaldas. «Isaías era un compañero, un amigo, un tío del barrio», define José Luis. Durante cuatro años tomaron vinos juntos al lado de los escoltas. A su sombra. Enrejados por el temor. Ayer no. Ya no había vigilancia. Tenía aún 42 años: tanto por delante. «Media hora antes estábamos echando unos tragos. Justo hoy -por ayer- me ha traído una caja de vino, de La Rioja, que allí tiene una caravana. Venía de comer en casa y marchaba al peaje, a trabajar». A las 13.30, a la hora desolada, sonaron cinco tiros. Aire sin ruido. El relámpago que precede al trueno, el tiempo para una pregunta. ¿Quién ha sido? Isaías.

Isaías era una de las voces de la calle Navas de Tolosa, una esquina proletaria de Mondragón. Hileras de pisos con apellidos venidos de Andalucía o, como su familia, de Castilla, de Morales de Toro (Zamora). Su paisaje infantil fue siempre el que ayer le vio morir: Mondragón. El padre (ya fallecido) había dejado el campo por un buzo en el Taller 'Asan'. Isaías creció en la calle Aramaio, paralela a Navas de Tolosa. A patadas. Al balón. Era hincha del Athletic. "Era un delantero centro correoso», recuerda uno de sus compañeros de plantilla del equipo del barrio. En el Pedrusco también empezó Andoni Zubizarreta. Fútbol regional, entusiasta. «Era la pimienta de todos las reuniones. Simpático, risueño». Ya entonces iba a algunos entrenamientos su novia, María Ángeles, embarazada de su hija mayor, Sandra. Isaías fue un padre joven, con apenas 26 años. María Ángeles es hoy una viuda prematura. Ayer, ella y Sandra le vieron morir en su barrio.

Fue un viernes pautado, como todos. El camino de siempre, tan fácil de espiar: por la mañana acompañó al crío a la escuela, luego un rato de bares con la cuadrilla, comida temprana y al peaje desde las dos de la tarde. No llegó. Cinco detonaciones sonaron mal, a terrorismo. La esposa y la hija mayor escucharon el horror desde la ventana. Una ventana a gritos. Isaías Carrasco aprendió pronto a sacar a su familia (sus tres hijos, Sandra, de 20 años, Naiara de 17 y Adei de 4) adelante. Primero en el taller donde andaba el padre, luego en la obra y ahora en la empresa Bidelan, encargada del peaje de la autopista AP-1, la que va de Eibar a Vitoria. Él y su mujer, que ahora está en paro, no se encerraban en casa.

Ugetista y concejal

Primero militante del PSE y afiliado a UGT y luego concejal en Mondragón, desde junio de 2003 hasta mayo de 2007. Formó parte de la Comisión Informativa de Desarrollo Estratégico y representó a su partido en el Consejo Sectorial de Medio Ambiente, un órgano compartido con asociaciones ecologistas, sindicatos y la Universidad de Mondragón. Unos meses después, antes de las últimas navidades, decidió renunciar a la escolta. Ya no ocupaba ningún cargo ni en el consistorio ni en el partido. Un hombre libre en Mondragón, un pueblo gobernado por ANV y tatuado con pintadas a favor de ETA. A Isaías Carrasco le gustaban su barrio, el fútbol y los toros. Acababa de cambiar el turno en el peaje para ver el partido del Logroñés ante el Zamora, el equipo de la tierra de sus padres. Allí, a Morales de Toro, solía ir para asistir a las capeas. Y a la Semana Santa castellana.


Comentarios
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  • DESCANSE EN PAZ, ISAIAS.TE HAN SEGADO LA VIDA PERO AQUI TODOS APOYAREMOS A TU FAMILIA.ACABAREMOS CON ESTOS ASESINOSBASTA YA

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